
Hoy te contamos la historia de Rubén, un joven que acaba de enterarse de que hay ángeles que pasan la eternidad entera adorando a Dios. En lugar de asombro, siente coraje. Él tiene que estudiar, trabajar y algún día ganar dinero, mientras ellos solo alaban, y eso le parece injusto. ¿Te identificas?
Rubén es el protagonista de El más allá de la realidad, un viaje al mundo espiritual, un podcast de ficción de Juan Diego Network. Tiene muchas preguntas sobre la fe, el cielo, los ángeles y el demonio, y cada noche, en sueños, Nadia, su ángel de la guarda, se las va respondiendo con ayuda del Magisterio de la Iglesia, de los santos y de personajes que Rubén nunca imaginó conocer.
En este episodio, esos personajes nos presentan a San Miguel, San Gabriel y San Rafael, y los vamos a conocer junto a él. El guion se basa en el libro Historia del mundo angélico del padre José Antonio Fortea y en Los ángeles, guía esencial del padre Marcelo Stanzione. Este 29 de septiembre la Iglesia celebra a los tres arcángeles, y acompañar a Rubén en su sueño es una buena forma de acercarse a ellos.
Lo que empieza como una queja termina cambiándole la vida.
Tres nombres que aparecen en la Escritura
El episodio abre con tres voces. Una dice «No teman, la paz va con ustedes», palabras de Rafael en el libro de Tobías. Otra le anuncia a Zacarías que quedará mudo por no creer. La tercera es apenas una pregunta: «¿Quién como Dios?», que es lo que significa el nombre de Miguel.
Son los tres arcángeles que presentan las Sagradas Escrituras, y los tres pertenecen al coro de los arcángeles.
Rubén pregunta si «coro» quiere decir algo parecido a un grupo musical. Nadia le explica que los coros angélicos son jerarquías que cumplen misiones distintas, aunque la mayoría de los ángeles, en efecto, pasan la eternidad alabando a Dios, algo no tan lejano a lo que hace un coro en misa.
¿Cómo se organiza el mundo angélico? Nadia describe tres esferas, cada una con sus coros.
La primera esfera
Serafines: representan la perfección del amor de Dios. Su nombre significa «incandescentes».
Querubines: representan la perfección del conocimiento de Dios. Su nombre significa «plenitud de ciencia».
Tronos: representan la eternidad y la firmeza inmóvil de Dios. Se llaman así porque Dios reside en ellos con toda su gloria y su majestad.
La segunda esfera
Dominaciones: serenas e imperturbables, representan la supremacía de Dios creador sobre toda su creación.
Virtudes: hacen prosperar la fuerza de las operaciones divinas en la creación.
Potestades: al adorar el poder invencible de Dios participan de él y reprimen a los poderes de las tinieblas.
La esfera más cercana a nosotros
Aquí está Nadia. En esta esfera viven los ángeles a quienes se les encomiendan las tareas más relacionadas con los humanos:
Principados: custodian de forma general a los pueblos del mundo.
Arcángeles: se encargan de los grandes mensajes y los eventos solemnes.
Ángeles custodios: cuidan directamente de cada persona.
Las esferas están en comunicación constante. La más alta recibe todo de Dios sin intermediarios. La segunda ve a Dios cara a cara, pero recibe de la primera algunas cosas a las que no accede por sí misma. La última recibe de la segunda la autoridad y la fuerza, y de la primera el ardor, la luz y la firmeza del amor de Dios.
¿Hay ángeles de primera y de segunda?
Rubén insiste: si hay lugares asignados, seguro unos son mejores que otros. Nadia responde que eso supondría ángeles envidiosos, y no los hay, porque cada ángel es amado por Dios en su totalidad. Ningún ángel, igual que ninguna persona, puede ser más amado de lo que ya es.
Para explicarlo usa la imagen de un vaso.
«Imagina que cada uno de ustedes es un vaso. Algunos son más grandes y otros más pequeños. Y al final del día, a cada vaso lo van a llenar con toda el agua que le sea posible recibir».
Los vasos son nuestros corazones. La prueba de la vida humana, dice Nadia, consiste en aprender a hacer el corazón más grande para recibir más amor de Dios. Al final, sea cual sea el tamaño, todos estarán llenos hasta el tope, y por eso nadie tendrá que desear lo que tiene otro. La diferencia es que los ángeles ya tienen su lugar en el cielo, y nosotros seguimos en etapa de prueba.
Rafael: el médico de Dios
Justo cuando Rubén confiesa que sintió «como un ardor dentro» y que le parece injusto no poder dedicarse solo a adorar, aparece San Rafael Arcángel. (Y le pide que no le diga «Rafa».)
Su nombre significa «médico de Dios». Tiene la misión de sanar, a veces enfermedades, pero sobre todo las pasiones desbordadas o descarriladas del alma. Se le conoce como el ángel de la pureza y de los corazones virginales porque, según el libro de Tobías, venció y expulsó a Asmodeo, un demonio que atormentaba principalmente a los matrimonios.
Rafael le dice a Rubén algo que cambia el rumbo de la conversación:
«Eso que sientes es como una espada de dos filos. Si esa inquietud no es bien atendida, puede llevarte a sentir rechazo por Dios. Pero, si es bien atendida, puede conducirte hacia tu vocación».
La vocación, le explica, es aquello para lo que Dios te está llamando.
Gabriel: la fuerza de Dios
Entonces llega San Gabriel Arcángel, el mismo que se le presentó a María. Él recuerda que todos, ángeles y humanos, tenemos una vocación. La suya es ser el mensajero de Dios.
Le anunció a María que sería la madre del Hijo de Dios. Les anunció a Isabel y a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista, el último gran profeta. Siglos antes le había anunciado al profeta Daniel la llegada del Mesías.
Su nombre significa «la fuerza de Dios», porque suele ser enviado para transmitir esa fuerza a quien recibe el mensaje. Ante lo sobrenatural, los humanos solemos quedar deslumbrados, confundidos y a veces con miedo. Zacarías lo vivió en carne propia y, como dice Gabriel con algo de humor, «se quedó sin palabras».
«Sé que el corazón del hombre es muy débil como para soportar la luz divina, y me corresponde acompañarte para tranquilizarte y fortalecerte».
Miguel: la batalla por tu vocación
El último en presentarse es San Miguel Arcángel. Rubén ya lo conocía de episodios anteriores: es el que se puso al frente de los ángeles en la gran batalla y el que ha defendido a la humanidad de los ataques del demonio muchísimas veces. Tiene a su cargo el cuidado supremo del pueblo de Dios.
Miguel le pone nombre a lo que le pasa a Rubén: está en medio de una batalla. La sensación de injusticia nació de un anhelo hermoso, el de entregar la vida entera al amor de Dios, y el demonio es tan astuto que de algo tan puro puede sacar lo peor.
Rubén hace la pregunta que muchos nos hemos hecho: ¿cómo sé a qué me llama Dios?
Miguel empieza respondiendo con su propia experiencia. Los arcángeles también tienen misiones entre los humanos: luchas espirituales, mensajes, curaciones. Muchas veces actúan de incógnito, sin que lo sepamos, aunque siempre están presentes. Todo eso podría parecer una distracción de la adoración, pero ellos solo actúan donde Dios los manda, con su gracia y para su gloria, buscando la santidad de las personas que protegen. Por eso todo lo que hacen es adoración.
«Si lo piensas, Rubén, entre ustedes es igual».
Hay personas llamadas a dedicar su vida a las cosas de Dios, como sacerdotes, religiosas, religiosos y misioneros, y entre ellos hay vidas más contemplativas y otras más activas. Y están los laicos, quienes tienen un trabajo y una familia. El demonio quiere que veamos esas tareas como distracciones. Dios las usa como caminos de santidad, donde se adora a través del amor con que se hacen las cosas cada día.
Para llevar a tu día
Quizá tú también has sentido que tu rutina te aleja de Dios: el trabajo, la escuela, los pendientes de la casa. La historia de Rubén propone mirarlo con otros ojos. Esa incomodidad puede ser la puerta de entrada a tu vocación, si la atiendes con calma, con oración y con alguien que te acompañe.
En esta fiesta, puedes pedirle a Rafael que sane lo que en ti está desordenado, a Gabriel que te dé fuerza para escuchar lo que Dios quiere decirte y a Miguel que te defienda mientras descubres tu camino.
🎧 Escucha el episodio completo
La historia de Rubén, Nadia y los tres arcángeles se vive mucho mejor en audio, con las voces del elenco, la música y el diseño sonoro que te meten de lleno en el sueño. Escucha el episodio de los arcángeles en El más allá de la realidad, un viaje al mundo espiritual, el podcast de ficción de Juan Diego Network basado en Historia del mundo angélico del padre José Antonio Fortea.
Y si tú también tienes preguntas sobre los ángeles custodios, la batalla espiritual o el mundo invisible que nos rodea, acompaña a Rubén desde el primer episodio. Es muy probable que alguna de sus preguntas sea también la tuya.
