
Hay una persona con la que vas a estar cada segundo de tu vida, desde el primer aliento hasta el último: tú misma. Sin embargo, a menudo es a quien peor tratamos, a quien más juzgamos y a quien menos perdonamos.
En este nuevo episodio del podcast Más Libre, Karla Zúñiga y Loli Buteler nos invitan a reflexionar sobre nuestro mundo interior. Como bien dicen nuestras hosts de Juan Diego Network, el rencor con uno mismo nos esclaviza, mientras que la verdad y el perdón nos abren las puertas a una libertad real.
Humildad es andar en verdad
¿Te cuesta aceptar un cumplido? A veces confundimos la humildad con la "falsa modestia". Loli nos contaba cómo de niña le decían que tenía ojos lindos y ella respondía: "Me lo dicen todo el tiempo". Aunque sonara engreído, era simplemente la verdad.
Santa Teresa de Ávila decía que "humildad es andar en verdad". Ser humilde no es negarte, sino verte como eres: con tus límites, sí, pero también con tus virtudes y dones. Negar lo bueno que Dios puso en ti no te hace santa, te hace ciega a Su obra.
"No te achiques ni te agrandes. Mírate al espejo y que el reflejo sea fiel a la realidad. Eso es libertad". — Loli Buteler.
La voz interior: ¿Te hablas como a una amiga?
¿Alguna vez te has detenido a escuchar cómo te hablas cuando cometes un error? Karla nos compartió una anécdota muy humana: en una grabación anterior, después de 32 minutos de charla profunda, se dio cuenta de que no había presionado el botón de grabar.
En ese momento, la tentación de su voz interior fue decirle: "¡Qué tonta, cómo pudiste!". Pero ahí es donde entra el trabajo espiritual y psicológico: ¿Le dirías eso a tu mejor amiga si le pasara lo mismo? Seguramente no. Le dirías: "Tranquila, a todos nos pasa, vamos a empezar de nuevo".
El banquito de las tres patas: El equilibrio del amor
Para entender por qué es tan importante amarnos bien, Loli utiliza una imagen muy visual: un banquito de tres patas.
Relación con Dios.
Relación con los demás.
Relación contigo misma.
Si una pata está floja (por ejemplo, si amas a Dios y a los demás, pero te desprecias a ti misma), el banquito se cae. Jesús fue muy claro en el mandamiento: "Ama a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:39). Tú eres la medida de ese amor. Si eres cruel contigo, terminarás siendo exigente y dura con los demás.
Mírate como Dios te mira
Dios no nos mira con una lista de reproches. Él nos tiene "tatuados en la palma de su mano" y nos ve como la "niña de sus ojos". Aprender a perdonarse es un acto de fe. Si Dios, que es infinitamente justo y santo, ya te perdonó, ¿quién eres tú para seguir condenándote? El perdón a uno mismo es lo que nos permite recuperar la alegría de vivir.
Tu tarea de esta semana: Un "regalito" para tu alma
Karla y Loli nos proponen un reto muy concreto para esta semana:
Planifica un momento contigo misma: Ve por un café, camina por un parque, escucha esa canción que te reconecta con lo bueno o cómprate ese chocolate que tanto te gusta.
Identifica qué te gusta: A veces estamos tan volcadas en los demás que no sabemos qué nos hace felices. Usa este tiempo para descubrirlo.
Pregunta a los que te aman: Si hoy te cuesta ver tus virtudes, pregúntale a alguien cercano: "¿Qué ves de bueno en mí?". A veces los ojos de los demás son el puente para ver los ojos de Dios.
Recuerda: El perdón te libera. No cargues más con la "lista negra" de tus errores pasados. Entrégalos, ríete un poco de tus despistes (como Loli y su confusión con los nombres) y camina más ligera.
