8 cosas que quizás no sabías de San Carlo Acutis

Carlo Acutis murió un 12 de octubre de 2006.

Hoy se cumplen veinte años, y la Iglesia celebra su memoria.

A muchos les llegó su historia por la foto del chico de polo rojo y mochila, o por el apodo de "ciber-apóstol de la Eucaristía". Detrás de esa imagen hay una vida muy concreta: una familia, un monasterio, una computadora que no aguantó más, un frasco de Nutella y un amigo que pidió el bautismo.

Aquí te compartimos ocho detalles de su vida que muestran cómo se hizo santo en lo cotidiano.

1. Llevó a su mamá de regreso a la fe

Antonia, su madre, venía de una familia que se había alejado de la fe. Había ido a misa solo tres veces.

Cuando Carlo tenía 4 años, la llevaba de la mano a las iglesias para mandarle besos a Jesús en la cruz. Él hacía preguntas, y ella, para poder responderle, empezó a estudiar teología. Así comenzó su propio camino de conversión.

2. Su primera comunión fue en absoluto silencio

La recibió a los 7 años en el monasterio de Bernaga, en Perego, un lugar elegido para evitar distracciones.

Desde ese día iba a misa diario, rezaba el Rosario y pasaba tiempo en adoración.

«La Eucaristía es mi autopista al cielo».
San Carlo Acutis

3. Rezaba sin palabras complicadas

Frente al Sagrario, Carlo no buscaba discursos elaborados. Cuando le preguntaban cómo rezaba, lo explicaba así:

4. Una exposición que acabó con tres computadoras

A los 11 años empezó a investigar milagros eucarísticos en 20 países. Con lo que encontró armó una exposición de 160 paneles que ha llegado a más de 10.000 parroquias en todo el mundo.

Las horas que otros chicos de su edad pasaban con los videojuegos, él las dedicó a este proyecto. En el proceso se le gastaron tres computadoras.

5. Luchó con la templanza (y con la Nutella)

Le encantaban el helado y la Nutella. Cuando notó que estaba subiendo de peso, decidió trabajar la virtud de la templanza.

Llevaba un diario personal donde se ponía calificaciones para ir mejorando. Estaba convencido de algo que repetía:

6. Tendía su propia cama

En su casa había personal de servicio, pero a Carlo no le parecía justo que otros limpiaran lo que él desordenaba. Se levantaba más temprano para tender la cama y dejar su cuarto ordenado.

Un gesto pequeño, de esos que nadie aplaude, y que forma parte de su camino de santidad.

7. Su fe tocó a su amigo Rajesh

Rajesh trabajaba en la casa de la familia Acutis y era hindú. Después de conocer de cerca a Carlo, pidió el bautismo. Así lo contó él:

"Me decía que sería más feliz si me acercaba a Jesús. Su fe profunda, su caridad y su pureza eran contagiosas y me cautivaron".
Rajesh

Carlo evangelizó con el testimonio de su vida diaria, en su propia casa.

8. Ofreció su enfermedad por la Iglesia

Cuando le diagnosticaron una leucemia agresiva, dijo: "Ofrezco al Señor los sufrimientos que tendré que padecer por el Papa y por la Iglesia, para no tener que ir al Purgatorio e ir directo al cielo".
San Carlo Acutis

Murió el 12 de octubre de 2006. En su funeral, la iglesia se llenó de personas sin hogar a las que había ayudado en secreto.

Para llevar a la oración

Carlo tenía una frase que hoy se comparte mucho:

«Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias».
San Carlo Acutis

Él no tenía nada extraordinario a la vista: una computadora, una familia, un cuarto que ordenar, un gusto por el chocolate que le costaba controlar. Con eso se hizo santo.

El mundo digital puede adormecernos, o puede ser un lugar donde mostrar a Jesús. Te dejamos la pregunta que él mismo nos deja: ¿cómo estás usando tus talentos para Dios? Piensa en uno solo, algo que ya haces todos los días, y pregúntale al Señor cómo ofrecérselo esta semana.

San Carlo Acutis, ruega por nosotros.