
En las películas de terror el cuerpo casi siempre es lo de menos. Un espíritu se mete en él como quien se muda de casa, o un alma salta de una persona a otra y nadie extraña al dueño original. Después de unas cuantas noches de maratón, la idea se queda: el cuerpo es un envase y lo importante está en otro lado.
La Iglesia lleva siglos diciendo algo muy distinto. El segundo episodio del podcast de ficción católico El más allá de la realidad. Un viaje al mundo espiritual lo pone sobre la mesa a partir de una duda que casi todos hemos tenido alguna vez: ¿alma y espíritu son lo mismo?
Para responderla, Rubén y Nadia escuchan al padre Tadeo López y a tres santos que se hicieron estas preguntas mucho antes que nosotros: San Agustín, San Ireneo y San Clemente.
¿Alma y espíritu son lo mismo?
El padre Tadeo López lo explica en pocas palabras:
"Los hombres tenemos un alma peculiar, porque nuestra alma es espíritu. El espíritu tiene esas facultades de inteligencia y voluntad, que también tiene Dios, porque somos imagen y semejanza".
Padre Tadeo López
¿Te ha pasado que tienes todo más o menos en orden y aun así sientes que algo falta? Nadia tiene una teoría al respecto. Cuando hablamos de "lo que hay en el corazón", ella cree que en realidad hablamos del espíritu, esa parte del alma que no se conforma con lo que ofrece este mundo. San Agustín lo dejó escrito en sus Confesiones: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".
El artista y su instrumento
Si el alma tiene inteligencia y voluntad, ¿el cuerpo queda en segundo lugar? En el episodio la respuesta es "sí y no".
El alma gobierna al cuerpo, que de ella recibe la vida, el crecimiento y el movimiento. La imagen que usan es fácil de recordar: el cuerpo es el instrumento y el alma, el artista que lo toca. Por eso afirman que cualquier alma, por pecadora que sea, es mejor que cualquier cuerpo, aunque aclaran que lo es por su naturaleza y no por sus méritos.
Eso no convierte al cuerpo en algo desechable.
El cuerpo no es un envase
San Ireneo describe al ser humano de una forma que choca de frente con la lógica del cine de miedo:
"El hombre completo es un compuesto y una unión del alma que recibe en sí el espíritu del Padre, combinada con la carne que ha sido modelada según la imagen de Dios".
San Ireneo, en el episodio
Sin cuerpo, dice Ireneo, ya no hablamos del ser humano completo. En el episodio recuerdan además que San Pablo llama al cuerpo templo de Dios, donde habita el Espíritu (1 Co 6,19), y que sería una blasfemia pensar que ese templo quedará reducido a la corrupción. Dicho de otro modo, el cuerpo también tiene parte en la salvación.
¿Las almas cambian de cuerpo?
Es uno de los recursos favoritos de las películas de esta temporada. El episodio lo descarta con un pasaje del Evangelio, el relato del rico y de Lázaro, del que se desprende que las almas perduran y no pasan de cuerpo en cuerpo.
Ese mismo relato dice bastante más: si las almas se reconocen entre sí y si se acuerdan de quienes seguimos aquí. En estos días en que recordamos a nuestros difuntos, vale la pena escuchar esa parte completa en el episodio.
Una posada en el camino
San Clemente va contra quienes satanizan el cuerpo. Para él, el cuerpo está bien hecho y orientado al bien, y el sabio lo usa con medida, sin entregarse a él como si nunca tuviera que irse.
"Usa el cuerpo como el que hace un viaje a tierras lejanas y usa de las posadas que encuentra en su camino. Da gracias de verdad por la posada recibida, pero bendice el momento de salir de ella, pues anhela como su única mansión la celestial".
San Clemente, en el episodio
Clemente lo completa con una idea de C. S. Lewis: si llevamos dentro un deseo que nada de este mundo puede llenar, la explicación más probable es que fuimos hechos para otro mundo.
La pregunta que queda abierta
Rubén no se queda tranquilo. Si estamos hechos a imagen de Dios, ¿por qué el cuerpo parece más fuerte que el alma y caemos tan fácil en la tentación?
El episodio no la cierra. Deja una pista (somos extranjeros que van por el mundo peregrinando) y una advertencia del Rubén adulto: la conversación siguió, con dos papas a punto de sumarse, y lo que vivió esa noche era apenas la punta del iceberg.
Entre Halloween y Todos los Santos
Esta semana el 31 de octubre y el 1 de noviembre quedan uno pegado al otro. Puedes ver tu película de miedo y, al día siguiente, acordarte de que los santos vivieron en un cuerpo como el tuyo y lo cuidaron como una posada en el camino a casa.
Una pregunta para llevarte: ¿tratas a tu cuerpo como un envase, como un enemigo o como un templo?
El episodio dura unos 12 minutos e incluye, por cierto, una discusión de futbol entre santos que no te esperas.
🎧 Escucha el episodio completo
El más allá de la realidad. Un viaje al mundo espiritual · Episodio 2
