
n el México antiguo, cada 52 años, las mujeres embarazadas se cubrían la cara con pencas de maguey. Temían a unos espíritus que, al cerrarse ese ciclo, podían llevarse a sus bebés. Es una de las historias que cuenta el Episodio 1 de Demonios: El Expediente Oculto, el podcast de Juan Diego Network conducido por Luis Diego Carranza.
El episodio intenta responder qué es un demonio, y para eso empieza lejos de la Iglesia. Recorre varias culturas que hablaron de estos seres y muestra que cada una entendía algo distinto. Es la primera de dos partes: la segunda se dedica a la tradición cristiana.
Les perdimos el miedo
Luis Diego arranca con una observación sobre nuestra época. Los demonios están en pantallas y películas, y los vemos con el mismo morbo con el que hablaríamos del Chupacabras o de Pie Grande. Fuera de ciertos círculos, la mayoría vive como si estos seres no existieran o no pudieran hacerle nada.
En el mundo antiguo no había esa fascinación, pero sí mucho cuidado. Se les tenía respeto y se les mantenía a distancia. Para Luis Diego, el proceso se invirtió: hoy hay más espectáculo alrededor de los demonios y menos miedo real.
Japón y China: espíritus que pueden protegerte
En Japón existen los oni. Un oni puede funcionar como protector y también volverse un ser con voluntad perversa. A muchos fans del anime les sonará, porque aparecen en ese cine con frecuencia; Studio Ghibli, por ejemplo, usa la palabra "demonio" con bastante libertad. Para la cultura japonesa son espíritus ambivalentes: a uno le pasa algo, busca venganza y entonces se le llama demonio.
Confucio, en las Analectas, habla de los gui, espíritus de los muertos. Al mezclarse con el budismo, esta idea se cruzó con la de Mara. Tanto los gui como Mara se tratan como espíritus que merecen reverencia y, al mismo tiempo, distancia.
En el budismo y en el hinduismo, la palabra que traducimos como "demonio" puede referirse a muchas cosas: un espíritu ambivalente o simplemente el espíritu de un muerto.
Del México antiguo a Babilonia
Luis Diego menciona también las culturas celta, nórdica y mesoamericana, y reconoce que cada una daría para un episodio entero. En ellas aparecen seres malignos que sirven a un propósito mayor y que, en ciertos momentos o bajo ciertas condiciones, quedan libres para hacer daño. El caso de las pencas de maguey cada 52 años pertenece a ese grupo.
La cultura con la idea más definida es la de Babilonia. Ahí se conservan tablillas de exorcismo, la serie conocida como Utukkū lemnūtu, que se usaban para liberar a personas poseídas por espíritus malignos. Son tradiciones que se remontan a unos 3,000 años antes de Cristo.
La conclusión de esta primera parte del recorrido es sencilla: no hay una sola definición de demonio, y no todas las culturas creen en un espíritu malvado del mismo tipo.
El exilio que cambió la palabra "demonio"
El judaísmo más antiguo no tenía una postura muy definida sobre los demonios. En los textos hebreos solo hay palabras dispersas que pueden traducirse como ídolo o demonio, sin una teología detrás.
Eso cambió con el exilio. El reino de Judá fue destruido por Babilonia y los israelitas fueron llevados allá, donde se encontraron con una cultura que tenía ideas mucho más elaboradas sobre los espíritus malignos y que chocaba con su fe en un solo Dios. Frente a eso, el judaísmo tomó una postura firme para definirse.
Siglos después, los judíos dispersos por el mundo tradujeron su Biblia al griego, en lo que se conoce como la Septuaginta. Aquellas palabras hebreas sueltas de los Salmos, el Deuteronomio o Isaías se tradujeron todas como daimonia. En griego, un daimon no era necesariamente malo: Sócrates, en su Apología, dice que tiene uno desde niño, y no habla de estar poseído. Al pasar por la traducción bíblica, la palabra se quedó con la carga negativa que hoy le damos.
De esa misma época son libros como Tobías, Jubileos y Enoc, con mucha influencia babilónica. En Tobías aparece Asmodeo, un demonio que mataba a cada esposo de Sara en su noche de bodas, y para vencerlo se usa el hígado de un pescado. En Daniel, el profeta acaba con un dragón al que adoraban como dios dándole de comer una mezcla que incluía pelo. Isaías menciona a Lilith, que viene de la tradición babilónica.
El Nuevo Testamento se escribió en ese mundo y cita la Septuaginta. Cuando Jesús expulsa demonios en los Evangelios, la palabra ya llega con su sentido moral.
Por qué casi todas las películas de terror son cristianas
Luis Diego admite que le gustan algunas películas de miedo, y nota que las mejores toman sus ideas del cristianismo. Cuando hoy decimos "demonio", usamos la noción judeocristiana, y más cristiana que judía. La razón, según el episodio, es que ninguna tradición le dedicó tanto estudio al tema. Los Padres de la Iglesia, como Justino, Tertuliano y Agustín, escribieron sobre la naturaleza y la acción de los demonios durante siglos, y ese trabajo terminó en un credo con posturas claras. Esa es la base que llevaron después los misioneros a otras partes del mundo.
El episodio también encuentra algo en común entre todas las culturas: la experiencia de que algo anda mal en el ser humano y de que no todo es culpa suya. Hay un ser externo que busca hacer daño, y que puede traer enfermedad, posesión o muerte.
De ahí sale la invitación final. Así como el judaísmo se pronunció al enfrentarse con Babilonia, Luis Diego pide a cada oyente que se pronuncie: que se pregunte qué cree que son los demonios, si pueden meterle pensamientos o influir en sus decisiones, y hasta dónde. Aclara que con "reverencia" no quiere decir inclinarse ante ellos, sino tenerles respeto y distancia. Y deja una frase para quedarse pensando: si un demonio existe, no es irrelevante en tu vida.
Escucha el episodio completo
El Episodio 1 de Demonios: El Expediente Oculto, "¿Qué es un demonio?", dura unos 22 minutos y está en Spotify, YouTube y las demás plataformas de podcast: [link]. La guía de recursos reúne las fuentes primarias y los textos de cada cultura mencionada en el episodio:
Si te queda una duda, mándala a las redes de Juan Diego Network o a Luis Diego Carranza. Él está abierto a hacer una sección de preguntas, incluida la que alguien ya le mandó sobre si los demonios van al baño. En el Episodio 2 el recorrido sigue con la tradición cristiana.
