¿Por qué no debemos enterrar nuestras emociones? Lecciones de fe y psicología.

¿Alguna vez has sentido un nudo en la garganta al ver una película de terror, aunque sepas que es ficción? ¿O has sentido náuseas antes de una entrevista importante? No es coincidencia. Como dicen Karla Zúñiga y Loli Buteler en este nuevo episodio de Más Libre, nuestra mente y nuestro cuerpo están íntimamente conectados. Lo que pensamos influye en lo que sentimos, y lo que sentimos, si no se escucha, termina gritando a través del cuerpo.

En esta entrega de Juan Diego Network, las hosts nos invitan a dejar de tenerle miedo a nuestra afectividad y a empezar a verla como un regalo de Dios para nuestra supervivencia y santidad.

Las luces del tablero: Una metáfora para entender(nos)

Loli nos regala una imagen perfecta: las emociones son como las luces del tablero de un auto.

  • No son "buenas" ni "malas" en sí mismas.

  • Son señales informativas que nos avisan que algo está pasando fuera o dentro de nosotros.

  • Si se prende la luz de la gasolina, no te enojas con el auto; simplemente vas y cargas combustible. Con las emociones debería ser igual.

Ignorar una emoción, o querer "taparla" con una sonrisa forzada, es como poner cinta negra sobre la luz del tablero y seguir manejando. El problema no desaparece, solo dejas de verlo hasta que el motor se detiene.

Las 5 Emociones Básicas (y por qué las necesitas todas)

Basándose en la psicología (y sí, ¡como en la película Intensamente!), Karla y Loli nos recuerdan que todos nacemos con cinco emociones básicas: Enojo, Alegría, Miedo, Tristeza y Desagrado.

Cada una tiene una función vital:

  1. Tristeza: Nos lleva hacia adentro para procesar una pérdida y sanar.

  2. Enojo/Ira: Nos da la fuerza para defendernos ante una injusticia.

  3. Miedo: Nos protege de peligros y nos ayuda a prepararnos.

  4. Desagrado: Nos aleja de lo que puede ser tóxico o dañino.

  5. Alegría: Nos conecta con el Bien y con los demás.

"Las emociones son pasajeras, son como una ola. Vienen, cumplen su función y se van... a menos que las enterremos vivas".Karla Zúñiga.

El arte de Validar (sin consentir)

Un concepto clave de este episodio es la Validación. Validar es decirle a otro (o a ti misma): "Es lógico que te sientas así". No significa que estés de acuerdo con todo lo que el otro hace, sino que reconoces su realidad emocional.

Karla nos ponía un ejemplo genial: Si tu hermano te pide el coche a última hora y se pone triste porque le dices que no, tú puedes validar su tristeza ("Entiendo que te sientas mal por no llegar a tiempo") sin tener que consentir su petición ("Pero no puedo prestártelo porque tengo que ir al consultorio"). Validar nos humaniza; no nos obliga a ser tapetes de los demás.

Jesús: El modelo de un corazón que siente

Para quienes buscamos la santidad, a veces caemos en la trampa de creer que ser "espiritual" es ser imperturbable, como una estatua. Pero Santa Teresa decía: "Entre más humanos, más santos".

Jesús, siendo Dios y Hombre, vivió el repertorio emocional completo:

  • Enojo: Cuando sacó a los mercaderes del templo (Mateo 21).

  • Tristeza: Al llorar la muerte de su amigo Lázaro (Juan 11:35).

  • Miedo: En el Huerto de los Olivos, sintiendo la vulnerabilidad de la cruz (Lucas 22).

  • Alegría: En el encuentro con sus amigos y en la resurrección.

  • Desagrado: Ante la hipocresía de los fariseos.

Si Jesús se permitió sentir, ¿por qué nosotros nos juzgamos tanto por estar tristes o enojados? Dios nos creó emocionales porque a través de las emociones también nos encontramos con Él.


Tu ejercicio de la semana: Escucha tu tablero

Karla y Loli nos retan a usar nuestra libretita para hacer un escaneo emocional:

  1. ¿Qué emociones predominan más en mí últimamente? (¿Es miedo? ¿Es alegría? ¿Es un enojo sordo?).

  2. ¿Dónde las siento en mi cuerpo? (¿Tensión en los hombros?, ¿nudo en el estómago?, ¿frente fruncida?).

  3. ¿Qué suelo hacer con esa emoción? (¿Me aíslo?, ¿grito?, ¿la entierro?).

No dejes que tus emociones se queden enterradas. Escúchalas, valídalas y preséntaselas al Señor.