El arte de soltar el control: Encontrar la paz en un mundo hiperconectado

El murmullo constante del futuro Vivimos en la era de la "hipercomunicación". Desde el sillón de nuestra casa, podemos enterarnos de una guerra al otro lado del mundo, de la crisis económica del país vecino y de la vida perfecta (aparentemente) de un desconocido en Instagram. Como bien señalan Karla Zúñiga y Loli Buteler en el podcast Más Libre de Juan Diego Network, esta sobreexposición nos deja una sensación de profunda impotencia. Queremos abarcarlo todo, resolverlo todo y controlarlo todo. Y ahí, en ese deseo de control, es donde echa raíces la ansiedad.

La ansiedad no es el enemigo, es un mensajero

Muchas veces, desde una visión espiritual mal entendida, creemos que sentir ansiedad es una falta de fe. Sin embargo, Loli nos aclara desde la psicología que la ansiedad es una respuesta adaptativa, diseñada para la supervivencia. Es la que nos permitió huir del tigre en tiempos remotos. En el episodio, Karla bautiza esta respuesta como "ansiedad funcional": ese impulso que nos hace productivos y nos pone alertas.

El problema surge cuando ese mecanismo se dispara ante un correo electrónico, una red social o un examen. "Nuestra vida no está en juego, pero lo que se despierta en mí es como si mi vida estuviera en juego", comenta Loli.

El peso de la incertidumbre subjetiva

La diferencia entre el miedo y la ansiedad radica en la incertidumbre. El miedo suele ser ante un peligro real y presente; la ansiedad, en cambio, es "futurear". Es hacer el peligro más grande de lo que objetivamente es. Karla nos invita a observar cómo la ansiedad disfuncional nos quita el disfrute: "Puede que sigas haciendo tus actividades, pero no disfrutes... estás alterado, estresado, sin saber necesariamente por qué".

La respuesta de San Pablo: Una paz que sobrepasa el entendimiento

Ante este panorama, la fe católica no ofrece una "fórmula mágica", sino una relación personal. El episodio destaca una de las citas más potentes para este tema: "No se inquieten por nada. Más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios" (Filipenses 4, 6-7).

Karla reflexiona que esta invitación no viene de un coach, sino de quien nos creó y nos conoce. La paz de Dios no nace de la ausencia de problemas, sino de la certeza de que estamos en Sus manos. Como dice Loli: "La paz de Dios no viene de la calma de 'no rindo ningún examen y soy feliz', sino de la certeza de que estamos en manos de Dios".

Hacia una libertad interior

La libertad que propone el podcast Más Libre no es la que ofrece el mundo —una libertad de hacer lo que se quiera sin consecuencias—, sino una libertad interior que nos permite conocernos, detectar nuestra ansiedad y no dejar que nos paralice. Porque cuanto más nos conocemos, más podemos crecer en libertad.