Por qué tu vida es la "obra maestra" de un Dios que no necesita nada

¿Cuál es el fin de la vida humana? Para muchos, la respuesta es el éxito, la fama o la autorrealización. Sin embargo, la teología católica propone una respuesta que a menudo suena extraña al oído moderno: "Dar gloria a Dios". En el podcast Teología para Millennials, producido por Juan Diego Network, el Padre Mario Arroyo aborda un dilema existencial que muchos jóvenes se plantean: si un Dios perfecto lo tiene todo, ¿por qué parece tan obsesionado con Su propia gloria?

El dilema del Artista

El Padre Mario utiliza una analogía poderosa para explicar esto a sus alumnos: la del artista. Un pintor no crea un cuadro porque el cuadro vaya a darle algo que le falte para ser humano, sino para manifestar una belleza que ya habita en él.

"Dios crea para manifestar su gloria y es el hombre el punto donde esta gloria alcanza su punto álgido, su cénit", afirma el Padre Mario. En este sentido, la religión no es un sistema de tributos para un monarca celestial celoso, sino el reconocimiento de una belleza superior que nos da identidad.

La recuperación del Humanismo Cristiano

A menudo se piensa que la religión humilla al hombre para exaltar a Dios. El Padre Mario Arroyo desmiente esto citando la famosa sentencia de San Ireneo de León: "La gloria de Dios es el hombre viviente". Es decir, Dios se siente "más Dios" (en términos humanos) cuando nosotros estamos plenamente vivos, cuando usamos nuestra inteligencia y libertad para el bien.

En JDN entendemos que para la generación actual, agotada por las expectativas sociales, este mensaje es liberador. No tienes que "construirte" a ti mismo desde cero bajo la presión de ser perfecto. Ya eres la "manifestación viviente de la gloria divina".

¿Libertad o necesidad?

La clave que el Padre Mario propone es la libertad. Dios no creó el universo por una necesidad física o psicológica. No estaba solo, ni aburrido, ni deprimido. Lo hizo por un acto de libertad pura. Y es precisamente en nuestra libertad donde nosotros podemos corresponder a ese gesto.

"Reconocer la gloria de Dios implica darle gloria no solo con nuestra existencia, sino con nuestra libertad", señala el Padre. Al final del día, la teología no es sobre un Dios con "baja autoestima", sino sobre un Dios cuya generosidad es tan grande que ha querido que nosotros seamos los protagonistas de Su resplandor.

Para quienes buscamos un propósito que trascienda la pantalla del celular, la propuesta del Padre Mario en este episodio de Juan Diego Network es un soplo de aire fresco: no eres un accidente, eres la gloria de Dios caminando sobre la tierra.

Para profundizar en estos temas de fe y razón, te invitamos a escuchar el episodio completo de [Teología para Millennials] en Spotify o Apple Podcasts.