
A veces pensamos que la libertad es simplemente poder elegir entre el sabor de helado que más nos gusta o decidir qué ropa ponernos por la mañana. Pero, ¿alguna vez has sentido que, a pesar de tomar mil decisiones al día, hay algo que te mantiene "atada"? En el primer episodio del podcast Más Libre, Karla Zúñiga y Loli Buteler nos invitan a profundizar en el verdadero significado de esta palabra que tanto usamos, pero que a veces poco comprendemos.
Como bien dicen las hosts de este espacio de Juan Diego Network, la libertad no es solo "hacer lo que uno quiera". Es algo mucho más elevado, más humano y, sobre todo, más divino.
La libertad: Más que un libre albedrío, una fuerza de maduración
Solemos confundir la libertad con el libre albedrío (esa capacidad técnica de elegir entre el bien y el mal). Sin embargo, Karla nos propone una definición que cambia las reglas del juego:
"La libertad es esa fuerza de crecimiento, esa fuerza de maduración en la verdad y la bondad. La libertad alcanza su perfección cuando está ordenada a Dios". — Karla Zúñiga.
Desde la psicología, entendemos que madurar implica hacernos cargo de nuestra propia existencia. Desde la fe, sabemos que esa madurez solo llega cuando orientamos nuestro corazón hacia el Bien con mayúscula. Loli lo explica de forma brillante: cuanto más elegimos el bien, más se "ensancha" nuestra libertad. Por el contrario, cuando elegimos el mal (o el egoísmo, o el miedo), nos vamos esclavizando poco a poco.
Actos vs. Acciones: Saliendo del piloto automático
Nuestro cerebro ama ahorrar energía. Está diseñado para la inercia, para la supervivencia. Por eso, muchas veces vivimos en "piloto automático". Karla y Loli hacen una distinción fundamental que nos ayuda a despertar:
Acciones: Son cosas que hacemos sin darnos cuenta (respirar, parpadear, la digestión).
Actos humanos: Son aquellos que pasan por el entendimiento y la voluntad. Son libres y racionales.
Elegir fumar o elegir hacer ejercicio son actos humanos. Ambos dependen de nuestra libertad y conciencia. El reto está en que muchas veces tratamos nuestra vida entera como una "acción" automática, dejando que las circunstancias decidan por nosotros, en lugar de realizar "actos" plenamente conscientes.
El dilema de lo que no elegimos (Nuestra "Facticidad")
Hay cosas en la vida que simplemente nos son dadas: nuestra familia, nuestro color de ojos, una enfermedad, el lugar donde nacimos o incluso las crisis económicas. Aquí es donde entra en juego la Libertad Interior, un concepto que el psiquiatra Viktor Frankl (citado en el episodio) desarrolló en medio de las situaciones más extremas.
Aunque no elijas lo que te sucede, siempre, siempre puedes elegir la actitud con la que te enfrentas a ello.
¿En qué polo te encuentras hoy? Víctima vs. Protagonista
Loli y Karla nos invitan a observar dos actitudes frente a la vida:
El Victimismo: Es la actitud de "esto me pasó a mí y lo sufro". Se centra en la queja, en lo que falta, en el rencor. La víctima se siente un receptor pasivo de las desgracias. Se pregunta constantemente: ¿Por qué a mí?
El Protagonismo: Es pasar del ¿Por qué? al ¿Para qué?. Es tomar el timón y preguntar: "Esto es lo que me tocó, ¿qué puedo hacer con esto?". El protagonista acepta la realidad (aunque duela) y decide qué sentido darle.
Karla nos compartía un ejemplo muy humano sobre su infancia: el reto de vivir en una casa pequeña sin privacidad. Durante años lo vivió como víctima, comparándose con amigas que "la tenían más fácil". Hasta que un día, desde su libertad, decidió ser protagonista y buscar soluciones creativas (como irse a estudiar a un café).
"El victimismo nos bloquea, nos cierra posibilidades. Ser protagonista es entender que, aunque no elegí la situación, tengo un gran margen de acción". — Karla Zúñiga.
Los Talentos: El miedo a perder vs. las ganas de ganar
Para cerrar este análisis, las chicas nos recuerdan la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30). Dios nos ha dado a todos un "kit" de talentos. El que tuvo miedo y enterró su talento fue esclavo de su propio temor; no quiso arriesgar, prefirió la "seguridad" del victimismo.
En cambio, ser Más Libre implica poner esos talentos a trabajar, arriesgarse a tomar decisiones (con la posibilidad de equivocarse) y confiar en que Dios multiplica lo que ponemos en sus manos. No vivas para "no perder", vive para ganar la vida en abundancia que Jesús te prometió.
Tu ejercicio de hoy: La Victoria del Protagonista
Loli y Karla nos dejaron una tarea para nuestra "libretita" de reflexión:
Escribe un momento de tu vida donde te hayas sentido protagonista de tu historia.
Describe cómo se sintió (¿paz en el pecho?, ¿hombros relajados?).
¿Cómo lo lograste y qué te ayudó?
¿Quieres profundizar más en este tema y aprender a soltar las cadenas del victimismo?
No te pierdas el episodio completo. Escucha la conversación honesta y cálida entre Karla y Loli en el podcast Más Libre, una producción de Juan Diego Network.
