Jueces 17, 1-13
Reto social: Preséntate con tu vecino
Acercarnos con nuestros vecinos implica vivir una vida más integrada con los que nos rodean. Después del primer mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas, sigue el de amar al prójimo (próximo/cercano/vecino) como a uno mismo.
Presentarnos con nuestro vecino implica salir de la privacidad de nuestra casa, y darles el trato personal y humano que se merecen. Te reto a que salgas, lo saludes, aprendas su nombre y lo escuches.
Ser un buen vecino implica impactar en el ambiente a tu alrededor y al menos estrechar un lazo.
Aprendiendo a ser mejores vecinos, aprenderemos también a ver a Dios en el prójimo y salir de la privatización de nuestra fe. No seas como Micá.


